martes, 13 de diciembre de 2016

Unidad II Aspectos Básicos para la creación de empresas

El Emprendedor
Un emprendedor es una persona que enfrenta, con resolución, acciones difíciles. Específicamente en el campo de la economía, negocios o finanzas, es aquel individuo que está dispuesto a asumir un riesgo económico o de otra índole. Desde este punto de vista económico, el término se refiere a quien identifica una oportunidad de negocio y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha.
 La mentalidad emprendedora es totalmente diferente a la mentalidad de un empleado. Además requiere de un conjunto de habilidades diferentes.
Para ser emprendedor una persona debe saber cuáles son sus habilidades y dones innatos, tanto en el área física, como también en el área mental, emocional y espiritual.
La palabra emprendedor proviene etimológicamente del latín “inprendere” con el significado de tomar, coger o agarrar, designando primero a los hozados militares y otras personas con ansias de aventuras. En la actualidad entonces, con emprendedor aludimos a aquella persona que inserta en el mundo de los negocios realiza cambios, genera nuevas alternativas y oportunidades, enfrenta desafíos, busca soluciones novedosas, lo que por supuesto, genera riesgos. Es el empresario, profesional, técnico, político, economista, etcétera; pujante, activo, visionario, que acepta retos y los genera, por supuesto con una planificación, estudios de mercado y estrategia, pues de lo contrario sería un temerario e irreflexivo.

A continuación, se expone una serie de características que debe poseer todo emprendedor: 

1. Tiene alta autoestima 
Para lograr superar los obstáculos y cumplir con todos los objetivos planteados, la persona necesita tener confianza en sí misma. Apenas comienzan a surgir problemas sigue adelante; pues cree que sus capacidades podrán hacerle frente a las dificultades.
2. Asume riesgos 
El emprendedor debe calcular los costos de la puesta en práctica de su proyecto de negocio; con la finalidad de plantearse nuevos retos y desafíos que le permitan adaptarse a los cambios del mercado.

3. Piensa positivamente 
Tiene una actitud ganar - ganar con todas las personas involucradas en la realización del proyecto. Asimismo, cada problema es visto como una oportunidad para aprender y corregir los errores que se hayan cometido.

4. Desarrolla el liderazgo 
Son personas que tienen la habilidad de ejercer influencia sobre los demás para lograr objetivos comunes. Son fuente de inspiración, respeto y credibilidad para su equipo de trabajo; hace que ellos se identifiquen, no sólo con él, sino con las ideas, proyectos y negocios que decide emprender.

5. Administra sus recursos 
Un buen emprendedor invierte sabiamente el dinero y optimiza los procesos operativos para obtener mayor rentabilidad económica. De igual manera, controla sus gastos y asigna presupuestos reales a las actividades que se van a llevar a cabo, para poder hacer realidad su idea de negocio. 

6. Actualiza sus conocimientos 
El emprendedor tiene inquietud intelectual, pero al mismo tiempo es una persona pragmática que realiza acciones para llevar a la práctica sus ideas. Para ello, invierte en su formación y capacitación, con la finalidad de especializarse y desarrollarse continuamente, tanto en el área profesional como en lo personal.
Factores que inciden en el desarrollo de un emprendedor.
1.    Constancia: capacidad para mantener la perseverancia en sus proyectos.
2.    Pasión: es necesario sentir una verdadera pasión por su proyecto, la idea y su sueño que quieren cumplir.
3.    Análisis: capacidad para determinar y tomar decisiones para establecer objetivos y metas efectivas, y realistas.
4.    Visión: aptitud para identificar una adecuada estrategia, cumplirla y que tenga el mayor éxito posible.
5.    Flexibilidad: saber reaccionar y adaptarse a los cambios que se producen en el mercado, consumidor y entorno.
6.    Creatividad: talento, inspiración y creatividad para generar nuevas ideas.
7.    Sociabilidad: capacidad para ser sociables y comunicativo para conocer nuevas personas y crear nuevas redes.
8.    Comunicación: saber expresarse adecuadamente en todo momento, en los buenos y en los malos.
9.    Educación: no es imprescindible pero a veces necesario, tener cierta formación y conocimiento es clave para el éxito.
10. Equipo de trabajo: aunque este factor no es interno al emprendedor, es necesario contar con un adecuado equipo de trabajo, que entiendan y compartan tu visión y ayuden a ejecutar la idea y proyecto.

Personalidad del emprendedor
1.- Motivación de logro. Se refiere al deseo de alcanzar niveles de excelencia.  
2.- Toma de riesgos. Emprender algo siempre es incierto, hay que ser muy prudente, pero no hay que tener miedo a fracasar.
3.- Innovación. No se cambia nada si no se tiene interés en nuevas ideas y soluciones, los emprendedores suelen ver soluciones diferentes, que a veces pueden resultar chocantes para el resto de las personas.
4.- Autonomía. Se refiere al impulso que tiene la mayoría de los emprendedores de lograr con sus proyectos una mayor independencia personal.
5.- Auto-eficacia. Es la convicción que tienen los emprendedores de que pueden realizar de forma eficaz lo que se proponen, confiar en sus posibilidades, y superar los obstáculos que necesariamente se van a encontrar.
6.- Tolerancia al estrés.
7.- Locus de control interno. Esta expresión se refiere a que los emprendedores tienden a atribuir sus éxitos y fracasos a lo que ellos hacen o dejan de hacer, y no a la suerte o a factores externos sobre los que no tienen control.

 8.- Optimismo.

 Tipos de emprendimiento

Visionario: el emprendedor visionario se adelanta a las tendencias del momento y pone su esfuerzo y negocio en sectores o productos que serán la clave en un futuro.
Inversionista: el emprendedor inversionista busca rentabilizar su dinero con proyectos novedosos. Tienen el papel de un capitalista, cuyo riesgo e implicación suele ser de asesoramiento y de aportar capital.
Especialista: el emprendedor especialista suele tener un perfil más técnico. Y aunque empieza un proyecto empresarial, sus conocimientos están muy centrados en el sector donde se centra.
Persuasivo: el emprendedor persuasivo es la punta de la lanza de un proyecto. Quien arrastra y convence. Es una figura que suele liderar más que desarrollar el producto o servicio. Se encarga de mantener la convicción en su equipo.
Intuitivo: el emprendedor intuitivo sabe dónde está el negocio. Y lo sabe porque es un empresario nato. Y emprender es parte de su pasión que son los negocios.
Emprendedor-empresario: este emprendedor ya sabe del mundo de la empresa. Nada le es nuevo. El empresario emprendedor asume el riesgo de emprender pero a diferencia del intuitivo o el visionario, le gusta consolidar los proyectos, más que emprender.
Emprendedor-oportunista: este emprendedor ve la ocasión y se lanza. Sabe detectar las oportunidades de negocio y los pasos que debe seguir. Conoce el mercado, sus claves y las explota.
Emprendedor-vocacional: emprender por emprender. Todos los perfiles de emprendedores tienen algo de este. Estos emprendedores seguramente cuando consiga posicionar su producto, marca o servicio, se vaya en busca de nuevas aventuras.

Proyecto de vida
Un proyecto de vida se refiere a la definición de un plan de lo que se desea hacer en la vida.
Es aquello que una persona se traza con el fin de conseguir uno o varios propósitos para su existencia, en otras palabras, se asocia al concepto de realización personal, donde lleva a las personas a definir conscientemente las opciones que puede tener para conducir su vida y alcanzar el destino que se propone.
Un proyecto de vida debe contemplar tres aspectos fundamentales: visión, misión y metas. La visión en un proyecto es la imagen del futuro que queremos lograr, nos indica a donde queremos llegar y como seremos cuando lleguemos. Esto incluye objetivos, aspiraciones, esperanzas, sueños y metas.
La misión es la forma de llegar a la visión a lo largo del tiempo, son las actividades que vamos a realizar para concretar la visión. Las metas son las realizaciones concluidas en el tiempo de lo que nos hemos propuesto como proyecto de vida. La formación que recibimos en el ambiente familiar, social y cultural influye en la definición de nuestro proyecto de vida.
Aspectos básicos para la creación de empresas
 “La creación de una empresa es el resultado de la convergencia de cuatro factores: la existencia de una necesidad social no satisfecha plenamente; la reflexión sobre la forma de satisfacerla y la posibilidad técnica de hacerlo, la disponibilidad de los recursos necesarios; y la iniciativa, el empuje, y la perseverancia de un emprendedor que detecta la necesidad, busca la forma de satisfacerla y utiliza los recursos disponibles para concretar y materializar la idea”.
LOS PROMOTORES: Los promotores suelen ser una o más personas emprendedoras que se asocian para llevar adelante una idea, unidos por lazos afectivos o familiares, afinidades o aficiones comunes, compañeros de trabajo, de estudio u otros intereses comunes.
Quien se inicia en el proceso de crear una empresa está sostenido por motivaciones que lo incitan a trabajar por su cuenta y a independizarse con la expectativa de mejorar sus ingresos, lograr destacarse o alcanzar su realización personal.
Equipo: Rodearse de la gente adecuada. Un buen equipo te facilitará las cosas a la hora de empezar. El emprendedor por naturaleza es individual, pero un gran proyecto no se crea por uno mismo y es importante apoyarse en gente de confianza y con ciertos conocimientos.
Verificar la demanda: Antes de lanzarse a desarrollar la idea, hay que comprobar que exista una oportunidad de negocio. Es decir, que la idea responde a unas necesidades de la población y como tal pueda reportar beneficios a la empresa.

Escribirlo: Todo lo anterior es necesarios plasmarlo en un Plan de Empresa, donde se indiquen los aspectos técnicos y empresariales de la empresa. Este plan será vital a la hora de recibir apoyos de administraciones o simplemente para contratar un proveedor, los cuales suelen pedir dicho plan para conocer la viabilidad de la empresa.

Plan Financiero: Este Plan de Empresa se acompaña del Plan de Inversión donde se ha de incluir toda la capitalización de la empresa; humana, técnica y financiera. Es decir, un balance de maquinaria, mano de obra y créditos adquiridos por la empresa.

Ayudas Económicas: Ya hemos dicho que por naturaleza el emprendedor es alguien solitario, pero si recibimos ayudas, mucho mejor, y desde las administraciones y distintas entidades públicas crecen las subvenciones a las nuevas empresas.

Actitud: Y sobre todo, actitud. El ser emprendedor implica ser empresario. Implica tener las ideas claras sobre una meta y sobre lo que se quiere lograr a partir de la idea a desarrollar. Los resultados pueden ser unos u otros, pero las ganas y la constancia no deben de caer ante las adversidades que seguro aparecerán.

2. LA IDEA DE NEGOCIOS
Para iniciar la discusión hay que diferenciar entre ideas puras y simples y las ideas de negocio, considerando a éstas últimas como aquellas que se relacionan con una expectativa de explotación comercial. Estas ideas se convierten en una oportunidad de negocio cuando hay una posibilidad real y contrastable de crear una empresa.
Digamos que las fuentes de las ideas de negocios son muy variadas y cualquier clasificación corre el riesgo de dejar muchas por fuera, por tanto las que a continuación se presentan son a título de ejemplo, sin pretender ser exhaustivos.
Deben ir en función de:
Necesidades: necesidades no satisfechas o mal satisfechas, nuevas necesidades derivadas de otras existentes.
Productos: nuevos usos de productos existentes, nuevas aplicaciones de cosas existentes, las mejoras y cambios a productos existentes.
Los cambios económicos: cambios en la estructura de la industria, la privatización, cambios en la estructura del mercado, apertura económica, apertura a las importaciones, apertura petrolera.
EL PLAN DE NEGOCIO
El plan de negocio o plan de la empresa es el instrumento mediante el cual se concreta, describen, organizan, planifican, cuantifican y evalúan todos los aspectos fundamentales relativos a la creación de la empresa, proporcionándole al emprendedor o emprendedores los necesarios elementos de juicio para decidir sobre la puesta en marcha de la empresa.
El plan de negocio tiene como objetivo formalizar una propuesta de acción para la futura empresa que: facilite la obtención de financiamiento, de seguridad al promotor y apoye la instrumentación de la idea.
El proceso de elaboración del plan de negocios se debe realizar por etapas, debe ser dinámico, con realimentación, las cuales pueden variar dependiendo del tipo y de la complejidad del negocio, de la experiencia del empresario, de la disponibilidad de recursos, del tiempo dedicado al estudio y preparación de los documentos, así como de los niveles de detalle y precisión requeridos para cada parte.
 El resumen. Todo plan de negocios se inicia con una breve descripción que destaca los aspectos más resaltantes del documento.
Antecedentes. Describe los promotores. Da una visión general del negocio: orígenes, objetivos y metas, el producto o servicio, el sector, la industria y el mercado.
El producto o servicio: Denominación comercial. Descripción del bien o servicio sus usos o aplicaciones. Necesidades que cubre. Características que lo distinguen de los demás. Ventajas comparativas. Expectativas de evolución o cambio.
 El mercado La oferta y la demanda:
Área geográfica, tamaño, tipo y número de posibles clientes/ usuarios, niveles de compra. Porción del mercado que se prevé cubrir. Factores que pueden afectar el mercado. Tendencias.
La competencia: Fortalezas y debilidades de la competencia, capacidad de producción, tamaño e importancia de cada uno de los competidores: capacidad financiera, marca líder, imagen de la competencia.
La comercialización
Precio y política de precios: Determinación de los precios, descuentos, venta al mayor, distribución, detal.
Distribución: Canales de distribución. Almacenamiento, despacho y transporte.
Promoción: Recursos, mecanismos y medios de promoción.
Estrategia de ventas: Organización, personal, costos, forma de pago, descuentos, acuerdos con distribuidores y representantes, etc.
El estudio técnico
Incluye el proceso de producción, así como los aspectos de la organización de la empresa para el logro eficiente de sus objetivos: los cuales son: la generación de bienes y/o servicios, en la cantidad, calidad, los costos y los plazos que satisfagan las necesidades, exigencias y expectativas del cliente o usuario final.
Tamaño y localización: Define el “cuanto” y “donde” producir.
El proceso productivo: Es la descripción del proceso tecnológico para transformar los insumos en productos. En el caso de servicios se describen las etapas y operaciones o actividades necesarias para la prestación del servicio. Control de calidad.
Equipamiento: Necesidades de mobiliario, maquinaria y equipos para desarrollar la actividad productiva.
Plan de producción: Describe el plan de producción durante los tres o cinco primeros años del proyecto, en función de la capacidad de producción.
Materias primas y suministros: Detalla las necesidades de materia prima y de insumos y materiales: indicar volúmenes, calidades, proveedores, precios, estacionalidad de la producción.
Subcontratación: Indicar las partes del proceso productivo que se pueden o deban subcontratar y sus costos.
Servicios requeridos: agua, electricidad, teléfono, gas, recolección de desperdicios. Cantidad y costos.
Instalaciones: Los requerimientos de espacio físico para la producción, administración, almacenamiento, mantenimiento, etc. (m2, tamaño, tipo de construcción). Distribución de las instalaciones.
 Organización y recursos humanos:
Estructura organizativa: El organigrama de la empresa y la estructura de cargos.
Personal: Personal necesario, funciones y responsabilidades, selección, contratación, remuneraciones.
Asesoría externa: Requerimiento de asesoría y asistencia técnica externa.
Análisis financiero
Con la información del mercado, del producto o servicio, consumidores, competencia, mercadeo, proceso de producción y el esquema de organización es posible definir las principales variables financieras del plan de negocio:
Inversión: La totalidad de los recursos requeridos para el inicio de las actividades de la empresa, así como aquellos, que permitan renovar activos ya depreciados, aumentar la producción o actualizar o mejorar la tecnología.
Cronograma de inversiones: Programación de las inversiones previstas según el plan de inversiones.
Financiamiento: Fuentes de financiamiento de la inversión: el origen y las condiciones del financiamiento.
Ingresos y egresos: Presupuesto de ingresos y egresos del negocio para el período de análisis.
Estado de resultados: Es el resumen general de la operación del negocio que sirve de base para cualquier evaluación que se haga sobre el proyecto, toda la información que contiene se deriva de los estudios previos de mercado, técnico, de inversión y de financiamiento.
Balance general: Incluye los activos o pertenencias materiales, los pasivos que representan cualquier tipo de obligación o deuda y el capital o activos propiedad de los accionistas.
Flujo de caja: Permite medir o evaluar la liquidez del negocio y su capacidad para atender los compromisos financieros en función de la generación de efectivo.

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